Sana tu relación con tu cuerpo y la comida 🥗

Lo que nadie te explicó en tus intentos de perder peso

noviembre 27, 2023

El exceso de peso se puede deber a muchas razones. Algunas pueden relacionarse con enfermedades, genética y uso de medicamentos. Sin embargo, una de las principales causas de tu peso radica en tu estilo de vida, principalmente en la manera en la que te relacionas con la comida. 

Las creencias y emociones que tienes con respecto a tu cuerpo y a tus elecciones de alimentos es crucial para poder sanar o no tu peso y dejar de estar a dieta. 

Es por eso que mi metodología Co.Crea® (consciencia, creencias, emociones, alimentos) tiene tanto éxito en mis cursos y en mis sesiones con consultantes. Obsérvalo tu mismo, antes que tomes la decisión de comer o no comer algo, hubo una creencia o una emoción. 

Va en este sentido: primero hay una creencia, que produce una emoción, que desencadena en una elección alimenticia. Si no cambias las creencias y emociones con consciencia, no podrás cambiar tus elecciones alimenticias, por lo tanto, no podrás modificar tu peso a largo plazo.

Quizá has intentado cambiar los alimentos que consumes sometiéndote a dietas muy estrictas. Pero nadie te ha enseñado a observar y cambiar lo que paso antes de que tomaras las decisiones que te hicieron aumentar de peso. Nadie te ha enseñado a trabajar en el origen, solo en el resultado que tienes (tu peso o tu enfermedad). Por eso has fracasado hasta ahora. Y créeme, aprender a comer conscientemente va más allá de que tengas fuerza de voluntad, se trata de cambiar tu forma de ser y relacionarte contigo y con la comida. De observar tus acciones y pensamientos para después tomar decisiones conscientes.

Si quieres perder peso y has intentado la dieta de la luna, del sol y de Júpiter y nada te ha funcionado, es quizá porque nadie te ha enseñado lo más esencial: identificar tu tipo de hambre. 

Diferencias entre hambre física y hambre emocional

Empecemos por los básico. Para mejorar tu salud, tu peso y tu relación con la comida, es muy importante que conectes con tu cuerpo e identifiques tus señales de hambre y saciedad.

Para poder escuchar esos mensajes de tu cuerpo, te recomiendo la observación de ti mismo en todo momento y la practica diaria de meditaciones del escaner corporal o mindfulness en el cuerpo.

Como recomendación, antes de comer haz varias respiraciones profundas. Estás te ayudarán a desconectarte de la actividad que estabas haciendo y te permitirán hacer una comida más consciente.

Nos vamos a concentrar en este texto en las diferencias entre el hambre física y el hambre emocional. En otro blog podrás encontrar información de la saciedad.

Saber las diferencias entre un tipo de hambre y otro te ayudará significativamente a regular tu ingesta de alimentos y a elegir mejor la calidad de los mismos.

Empecemos.

Características del hambre física

  • Comer para cubrir una necesidad fisiológica.
  • Se puede generar cada 4 horas.
  • No es algo selectivo. El abanico de elección de alimentos es bastante amplio.
  • Acepta cualquier tipo de comida.
  • Es gradual. Aparece poco a poco.
  • Es paciente, puede esperar.
  • Aparece en situaciones normales.
  • Es producto de la falta de nutrientes.
  • Se siente en el estómago.
  • Hay sensación de saciedad y satisfacción.
  • Existe control en la cantidad y el tipo de alimento.
  • Paras de comer cuando lo decides.
  • No genera emociones negativas. Se siente bien cuándo terminas de comer

Características del hambre emocional

  • Comer para compensar un deficiente manejo emocional.
  • Aparece incluso una hora después de haber comido.
  • Es selectiva.
  • Es un antojo específico. Sobre todo dulce o crujiente.
  • Es repentina.
  • Es urgente.
  • Aparece en situaciones de estrés, ansiedad, preocupación, enojo, soledad, depresión, etc.
  • Puede ser producto de una rutina, de un hábito que se repite en horarios y alimentos.
  • Se siente arriba del cuello. Principalmente en la boca
  • No da saciedad. Incluso se puede comer sin hambre
  • Hay sensación de pérdida de control.
  • Hay alimentos disparadores. Si los consumes, no puedes parar.
  • Puede haber indigestión y sentimientos de culpabilidad y frustración.

Al haber leído las características de cada tipo de hambre, ¿Cuál es la que sientes de forma más habitual? 

Tu tarea consistirá en hacer un escáner corporal cada vez que vayas a comer, para después identificar que tipo de hambre tienes. 

Si tienes hambre física, come conscientemente, escuchando a tu cuerpo y parando de comer a tiempo: cuando estés satisfecho pero no lleno. 

Si te es complicado diferenciarla o predomina el hambre emocional, definitivamente puede ser una de las razones por las cuales fracasas en las dietas, porque el tratamiento es totalmente diferente a lo que ya has probado. La buena noticia es que ya estás dándote cuenta de ello y eso es determinante para que lo puedas cambiar.

Para seguir aprendiendo a comer y sanando tu hambre emocional, puedes seguir leyendo en el blog: ¿Cómo saber si estoy comiendo por emociones?

Y también puedes unirte a mi curso: No más dietas: sanando mi alimentación emocional.

Te veo pronto.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar